El día se mueve para Libra entre la necesidad de armonía y la obligación de tomar postura en algunos asuntos. Puede que no te apetezca entrar en conflictos, pero evitar ciertas decisiones solo alargará la sensación de incomodidad. Elegir bien cuándo y cómo actuar será clave.
En lo personal, confiar en tu criterio te ayudará a no depender tanto de la aprobación externa.
En el amor, la jornada pide mesura. Si tienes pareja, evita discusiones por detalles menores y céntrate en lo que realmente importa.
Para los solteros, una interacción espontánea puede resultar interesante si no intentas encajarla en una idea previa.
En el trabajo o en tus tareas diarias, mantén una actitud constante. No es un día para grandes cambios, sino para ajustar lo que ya está en marcha. Las decisiones importantes pueden tomarse más adelante.
Puede aparecer cierta inquietud interna. Escucharla te permitirá actuar con más coherencia.
Equilibrar no siempre significa ceder.
Pregúntale a Libra dónde quiere cenar y prepárate para esperar. No es que no tenga opinión, es que ve las dos caras de todo con tanta claridad que decidirse por una le supone renunciar a la otra, y eso le cuesta horrores. Detrás de esa indecisión que saca de quicio a quien tiene al lado hay un miedo real a equivocarse y, sobre todo, a que alguien se enfade con la decisión.
Libra necesita que haya paz. Odia el conflicto hasta el punto de decir que sí cuando piensa que no, con tal de no discutir, y luego se queda con el malestar por dentro. Cede para evitar la bronca, evita el enfrentamiento y a veces desaparece en lugar de plantar cara.
Ahora bien, pocos signos saben tratar a la gente como lo hace Libra, ya que tiene mano izquierda, encanto y un don para limar asperezas y hacer que todo el mundo se sienta a gusto.
Libra llega con el otoño y le corresponden los nacidos entre el 23 de septiembre y el 22 de octubre. Es el séptimo signo, de aire y de cualidad cardinal, regido por Venus, que aquí mira hacia la armonía y las relaciones. Su símbolo es la balanza, el único del zodiaco que no es ni animal ni persona.
Esa balanza lo dice todo: Libra se pasa la vida buscando el equilibrio, pesando un lado y el otro, intentando que nada se incline demasiado. El aire le da el trato fácil y las ganas de estar con gente, Venus el gusto por la belleza y la buena compañía, y la cualidad cardinal, esa necesidad de mediar y poner orden entre los demás. Eso sí, ordenar su propia balanza ya le cuesta más.