Encontrar una vidente buena no es cuestión de suerte ni de esperar meses a comprobar si acertó. Desde la primera consulta hay señales que distinguen a una tarotista fiable de quien solo te está dando conversación, y se pueden reconocer antes de descolgar el teléfono.

Juana Trujillo
Vidente y tarotistaJuana Trujillo lleva toda su vida leyendo las cartas y atiende ella misma el teléfono. Combina el tarot con la videncia natural, que es de donde le salen las fechas. Buena parte de quienes la buscan vuelven a llamarla, y ahí es donde se ve si una vidente es buena.
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Que sepas lo que vas a pagar antes de descolgar es la primera señal de que no te van a alargar la consulta. Si el precio depende de los minutos, quien la dirige tiene un motivo para estirarla.
| 10 minutos | 14 € |
| 15 minutos | 18 € |
| 20 minutos | 23 € |
| 30 minutos | 30 € |
| 40 minutos | 40 € |
| 45 minutos | 45 € |
| 60 minutos | 50 € |
| 1 pregunta | 3 € |
| 3 preguntas | 7 € |
Cuando una persona busca una consulta con una buena vidente lo que está buscando son respuestas ciertas y verdaderas sobre su futuro. Quiere saber que va a pasar, como se van a desarrollar los acontecimientos venideros y si se le dan fechas exactas mucho mejor.
Si bien es complicado dar fechas exactas, cuando menos es totalmente necesario que las respuestas a las preguntas realizadas a la tarotista sean respondidas con claridad. Tanto si estas son positivas o negativas para quien realiza la consulta.
Esto solo lo pueden lograr las que son realmente videntes buenas y saben conjugar el don de la videncia con el uso de las cartas del tarot. Por ello, ser tarotista no se contradice con ser vidente.
Reconocer a una buena vidente y tarotista es más sencillo de lo que puede parecer. No es necesario esperar a que pase el tiempo para comprobar si lo que te han dicho se cumple o no.
Desde un primer momento es posible saber si con quien se consulta se puede considerar una de esas videntes buenas que tanto escasean. Para ello, solo hay que seguir esta serie de consejos que son los que marcarán la diferencia entre una simple consulta de tarot y el haber consultado con alguien que realmente es, aparte de tarotista, vidente.
En definitiva, las videntes buenas destacan por la claridad, la coherencia y la capacidad de ofrecer una orientación útil.
Las tarotistas fiables son aquellas que no te dejan peor que cuando iniciaste la consulta. Te dará fechas exactas en la medida de lo posible y te irá acertando cosas de tu presente sin que le hayas dicho nada.
Para poder hacer esto, es necesario que sea también una vidente buena, ya que solo con ese don es posible llegar a donde las cartas del tarot no pueden hacerlo.
Ser buena es una cuestión de don. Ser fiable es una cuestión de cómo se trabaja. Y lo segundo, a diferencia de lo primero, sí puedes comprobarlo antes de descolgar el teléfono.
Estas son las cosas que distinguen a las videntes fiables del resto, y ninguna de ellas hay que esperar a la consulta para verla:
Es la diferencia entre una tarotista buena y fiable y una simple consulta de videncia, puesto que en la primera puedes juzgar por ti mismo si lo que te dijeron se cumplió. En la segunda, ni siquiera sabes a quién se lo preguntarías.
Nuestras videntes españolas se encuentran entre las mejores de España, pero sería faltar a la verdad si te dijéramos que en otros sitios no vas a poder encontrar a tarotistas buenas que te van a atender de una manera profesional y adecuada.
Con la saturación de ofertas que existe actualmente en internet, lo importante es saber elegir bien y no consultar con supuestas videntes que no solo te van a hacer gastar el dinero, sino que además te van a confundir.
Pero claro, te preguntarás como puedes saber si se trata de una vidente buena si no has llegado a consultar con ella.
Lo que ocurre es que si hay señales claras que delatan que no se trata de una tarotista fiable y te vamos a dar unas claves para que las distingas sin necesidad de haber realizado la consulta.
Una consulta de calidad no tiene que estar ligada al precio de esta, pero recuerda siempre que una buena vidente no te va a realizar la consulta por un precio simbólico.
Ese tipo de ofertas suelen esconder que al pasarte un solo segundo del precio pactado, cada minuto posterior te lo cobran a precio de oro. No es que no puedan ser videntes buenas, pero no terminan siendo baratas.
Con nuestras tarotistas sabes de antemano lo que vas a pagar, y la consulta es completamente confidencial.
Y si lo que buscas es una primera toma de contacto antes de decidirte, puedes empezar por la consulta con videntes gratis y ver por ti mismo cómo trabajamos.

Quien busca una vidente seria y honesta casi siempre viene de una experiencia mala. De una consulta donde le dijeron exactamente lo que quería oír, y meses después nada de aquello había pasado.
Decir que sí a todo es la forma más rápida de que alguien vuelva a llamar. También es la forma más rápida de no servirle de nada. Una vidente honrada no te dice las cosas que a ti te gustaría que pasaran, sino aquellas que ve que van a pasar.
Si lo que hay por delante es una espera y no una noticia, lo dice igual, sin convertir la espera en un ritual que hay que pagar aparte.
La honestidad, en esto, no debe ser algo opcional. Es lo único que hace que la consulta te sirva para decidir algo. Una respuesta agradable que no se cumple no te ha costado solo el dinero de la llamada, sino que te ha costado los meses que has estado esperando algo que nunca iba a llegar.
Y ser sincera tiene un límite que también toca decir. Una tarotista de verdad no te va a garantizar resultados ni un cien por cien de aciertos, porque eso no existe.
Tampoco te va a garantizar fechas exactas, pero lo que si es fundamental es que te de una lectura clara de dónde estás, qué se está moviendo y qué parte depende de ti.