En la vecina localidad sevillana de Tomares se especuló con la posibilidad de que en un cercano parque de reciente construcción se estuvieran produciendo fenómenos paranormales relacionados con una de las atracciones infantiles, en cuestión, un caballito de madera aleonado de color amarillo y azul.
El fenómeno es simple: el caballito se mueve sólo, a velocidad de vértigo entre cabeceos y cabeceos sin que nadie lo impulse. Los caballos de su alrededor permanecían en absoluto reposo mientras éste en cuestión no deja de balancear su estructura… El parque en cuestión se encuentra cerca de la A-49 que enlaza con la Carretera del Quinto Centenario vía Huelva en el sector de Tomares.
El parque no es demasiado grande pero la atracción suscitó todo tipo de comentarios. El caballito formaba parte de un grupo de caballitos balancines quedando este en el extremo izquierdo desde una posición orientada a la A-49 (Este).
La especulación del ser humano ante el miedo puede ser muy extremista, así en el lugar unos decían que hubo un cementerio y que sobre él se ha construido dicho lugar público, otros hablaban de lugar de fusilamientos y otros de suicidios en la zona.
La verdad es que consultando los mapas de la zona y el archivo histórico no parece que ninguna de estas opciones tengan demasiada credibilidad pese que en las cercanías en otros tiempos si pudo haber sucedido algún hecho necrológico.
El caso no obstante guarda muchos paralelismos con la expectación social que creo el famoso caso de los fantasmas del cine Fantasio de Sevilla en cuanto a la participación y especulación del “público” se refiere. Un fraude involutanrio en materia paranormal.
El caso profundamente investogado ante la expectación de los habitantes de esta localidad pero no se encontraron pruebas que avalaran la existencia de poltergeist o fantasmas en dicho parque. Se realizaron varias pruebas psicofónicas en diferentes días sin resultados positivos.
Se hicieron numerosas fotografías del caballito de juguete, de la atracción, pero en ninguna se da nada especial pese a usar diferentes tipos de película y en las pruebas térmicas y magnéticas todo resultó normal, en visitas diurnas y nocturnas donde se comprobó el inequívoco movimiento del caballito pero… ¿ante que se encontraban los investigadores?
En inspección directa en el caballito “poseído” se pudo apreciar como el mismo bascula sobre un gran resorte de muelle central que impulsa el movimiento del mismo.
El caballito puede efectuar su movimiento debido a una descompensación en el mismo, y en sus ejes, y por la cabeza del caballo que en determinados momentos podría actuar en “vela” ante rachas de viento e incluso como contrapeso de la estructura.
Evidentemente es una alternativa más que posible ante una opción paranormal que únicamente parece que fue la diversión de un pueblo que goza con este hecho no paranormal y si muy anormal.
En estos momentos la “alarma” social ha cesado en Tomares y localidades limítrofes, y no es extraño ver como muchos se acercan al lugar a observar el espectral movimiento del caballito, peor ya ha sido retirado…
Evidentemente se movía, se movía sin que nadie o nada lo impulsara y ese movimiento era lo suficientemente evidente como para además de buscar alternativas lógicas a dicho movimiento siempre nos quedara la opción de pensar en la real posesión del caballito encantado de Tomares.
