Tarot Amigo
Consultas

Cómo intentar ser feliz sin caer en una depresión

depresion

 

Son demasiadas las personas que se marcan unos objetivos en la vida que son difícilmente alcanzables.

El ansia de querer ser más que los demás, sobre todo si son los que los rodean, les hace entrar en una dinámica que termina convirtiéndose en un calvario. Cada éxito no se celebra, sino que se convierte en un nuevo reto, una nueva competición.

Deberían tener en cuenta que al final, tanto ricos como pobres, triunfadores y perdedores, terminamos en el mismo sitio. Convertidos en polvo y sin ningún botín que nos podamos llevar al más allá.

En el camino de la vida debemos de saborear cada instante de felicidad, celebrarlo con los nuestros y no mirar más allá de los límites de las personas que nos importan. Entrar en la dinámica de compararse con los demás suele llevarnos al desencanto y la infelicidad.

Es muy sencillo, no todos podemos ser los números uno, y además; ¿Significa que ellos sean más felices que nosotros?

Desear el éxito y el triunfo en lo material generalmente nos lleva a momentos de bajones emocionales que pueden terminar convirtiéndose en una depresión. Todo ello es provocado por la baja autoestima que tenemos de nosotros.

Alimentar la autoestima desde el exterior y no fortalecerla desde nuestro interior es el más común de los errores.

La felicidad, o mejor dicho, los momento felices dependen de nosotros. Es cierto que hay veces en que no podemos dominar la situación (por ejemplo, la pérdida de un ser querido) pero en la mayoría de las veces es el terreno material lo que nos produce insatisfacción.

No soy de dar muchos consejos puesto que cada uno debe aprender por sí mismo, pero es evidente que el grado de felicidad que podemos alcanzar depende de nosotros mismos. Esto no significa que no debamos ser ambiciosos e intentar mejorar en la vida.

Se puede, y se debe, tener el deseo de ser mejores, pero por nosotros mismos, no por el que dirán los demás.

Todo lo que no sea esto es muy probable que nos lleve a ser presos de las miradas de otros y no de nuestra propia luz interior.

Toda la información que te interesa, en tu e-mail.Lea nuestra Politica de privacidad.

Subir